Rincón del logos

 

Alfonso se despertó pasado el canto de los pájaros con la sensación de no haber dormido lo suficiente. Como todas las mañanas, la sintética melodía de su teléfono móvil lo despertaba puntualmente dejándole la habitual sensación de odio melódico en el cuerpo. Una vez de pie, miró por la ventana y se deleitó con la tétrica belleza del hermoso paisaje invernal malagueño. En el cristal de la ventana dos gotas de agua corrían como en una competición para juntarse en un punto concreto y volver a ser una. Aquel día no tenía clase, así que podía disfrutar plácidamente de los instantes posteriores al despertar, cuando todo es más bonito y el tiempo pasa más lento. Fue a la cocina para prepararse el desayuno con la torpeza de quien se ve abrumado por el sueño.
Sumido en un estado de subconsciencia podía sentir cómo su mente volaba dándole rienda suelta…

Ver la entrada original 54 palabras más

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s