René Descartes


Buenas, einoneros, hacía ya tiempo que no escribía una entrada sobre filosofía. Aprovechando que tengo que estudiar a este personaje, voy a hablar un poco sobre su filosofía y deciros las cosas que comparto con él y las que no (y así de paso practico el comentario de texto y la teoría para mi examen de mañana xD). Primero voy a poneros su biografía, copiada para no tener que escribir más de lo necesario (aunque la he tenido que remendar, brrr).

(La Haye, Francia, 1596 – Estocolmo, Suecia, 1650). Filósofo y matemático francés. René Descartes se educó en el colegio jesuita de La Flèche (1604-1612), donde gozó de un cierto trato de favor en atención a su delicada salud. Obtuvo el título de bachiller y de licenciado en derecho por la facultad de Poitiers (1616), y a los veintidós años partió hacia los Países Bajos, donde sirvió como soldado en el ejército de Mauricio de Nassau. En 1619 se enroló en las filas del duque de Baviera (para viajar, no peleó ni una vez xD); el 10 de noviembre, en el curso de tres sueños sucesivos, René Descartes experimentó la famosa «revelación» que lo condujo a la elaboración de su método.

No era un sex-symbol precisamente... aunque viéndome a mí quizá yo no sea el más apto para decirle feo XDDD

Tras renunciar a la vida militar, Descartes viajó por Alemania y los Países Bajos y regresó a Francia en 1622, para vender sus posesiones y asegurarse así una vida independiente; pasó una temporada en Italia (1623-1625) y se afincó luego en París, donde se relacionó con la mayoría de científicos de la época. En 1628 decidió instalarse en los Países Bajos lugar que consideró más favorable para cumplir los objetivos filosóficos y científicos que se había fijado, y residió allí hasta 1649. Tras insistirle la reina Cristina de Suecia durante bastante tiempo, viaja a Estocolmo para darle clase, donde fallece tras 3 días de trabajo (así me gusta, vago a reventar xD).

Descartes era racionalista, esto es que confiaba absolutamente en el poder de la razón y la consideraba como la única herramienta de la mente humana para alcanzar la verdad, rechazando el conocimiento basado en los sentidos, en el mundo exterior. Así pues, su método de conocimiento se basaba en las matemáticas, no en la física (como los empiristas). Os voy a exponer su filosofía de forma muy resumida (sí, muy resumida, es que Descartes escribió mucho).

El método

Descartes creó un método de conocimiento basado en las matemáticas para alcanzar nuevas verdades y distinguir lo verdadero de lo falso, formado por pocas reglas sencillas y fáciles de entender. Consistía en estos 4 pasos:

1 – Evidencia. No admitir como verdadero nada que no sea claro y distinto, es decir, sólo aceptar aquello que podamos percibir con claridad, “intuir” de forma instantánea y diferenciarlo de lo demás.

2 – Análisis. Descomponer todas aquellas ideas que no sean claras y distintas hasta que llegemos a otras que si lo sean (lo que equivaldría a descomponer una proposición matemática en todos sus axiomas).

3 – Síntesis. Volver a formar el enunciado anterior en base a los axiomas que lo componen. Esta fase puede parecer inútil, pero nos ayuda a ganar en simplicidad y a avanzar y ,en un futuro, componer problemas más complejos más rápidamente.

4 – Repasar todos los argumentos para estar seguros de no haber cometido ningún fallo.

Como veis, es un método certero pero lentísimo, pero Descartes prefería la lentitud al riesgo de equivocarse.

Archivo:Descartes3.jpg

La duda metódica

Descartes dudaba como el más escéptico, dudaba de todo lo dudable: de los sentidos porque nos engañan, de la existencia del mundo exterior porque en los sueños parece que estamos en otro lugar cuando estamos dormidos (así que, a lo mejor nos pasa esto también en nuestra relación con el mundo exterior, y es este imaginario) y, finalmente, duda hasta de las verdades matemáticas porque podríamos haber sido creados por un genio maligno que esté jugando con nosotros.

Pero, aunque lo parezca, no era un escéptico. La duda era parte de su método, y era sólo provisional, pues para hallar la verdad hay que dudar de todo. Además, Descartes, nunca pone en duda la existencia de Dios (mal hecho, aunque con el escaso nivel de desarrollo científico de su época se podría perdonar).

La gran certeza: pienso, luego existo

La duda se ha hecho universal,  pero surge una verdad que tiene que ser cierta: si pienso existo, pues aunque un genio maligno me esté engañando, no me puede estar engañando en el hecho de que estoy pensando, pues si pienso en algo aunque sea falso, estoy pensando, y como para poder pensar ha de existir, si pienso existo (sé que es lioso, pero… ¿Está claro? XD). Así pues, tengo autoconciencia, no puedo dudar de la actividad de pensar.

Pienso, luego existo.

Este criterio de verdad, el primer criterio de verdad sobre el que se basan todos los demás, no puede aplicarse en el sentido “camino, luego existo” o “respiro, luego existo”, ya que esos son actos ligados a nuestro cuerpo material, y Descartes no dice que tengamos un cuerpo material, sino que sólo dice que existimos como ente pensante, pero no define la naturaleza de ese ente.

descartes_mapaconceptual.jpg image by filosoferos

Esquema del pensamiento cartesiano. Click para agrandar y verlo mejor.

Caída en el solipsismo y superación del mismo

Descartes sólo afirma que existe él, sólo está seguro de su propio pensamiento, así que ha caído en el solipsismo. Para salir del mismo y demostrar la existencia de una realidad externa hay que partir del propio pensamiento. Podemos considerar entonces las ideas como realidades mentales (las ideas en sí mismas, consideradas así son todas las ideas iguales) y como realidades objetivas (las cosas que representan, al considerarlas así, todas las ideas son distintas unas de otras).

Ahora se nos presenta la pregunta si las cosas que representan las ideas existen fuera de la mente, para averiguar esto dividimos las ideas en 3 tipos:

– Adventicias. Representan cosas naturales y están en la mente como “venidas de fuera”. Son ideas confusas porque aún no estamos seguros de la existencia de una realidad exterior. Ejemplos: idea de árbol, de hombre…

– Ficticias. Son cosas inventadas por el sujeto que las piensa. Ejemplos: idea de centauro, creada mezclando la idea de hombre y la de caballo, idea de tu personaje de rol…

– Innatas. Han nacido conmigo, existen en nuestra mente y no proceden de los sentidos ni han sido construidas por nuestra mente. Ejemplo: conceptos matemáticos…

De estas ideas sólo las innatas son evidentes, así que tenemos que investigar estas. Dentro de estas ideas, sobresales la idea de infinito identificada por Descartes con Dios (EPIC FAIL de Descartes).

La sustancia infinita o Dios (o dónde Descartes la cagó definitivamente)

Descartes llama a Dios sustancia infinita, distingue dos atributos de las sustancias (los atributos o propiedades esenciales de la sustancia y los accidentes o modos, modificaciones no esenciales de la sustancia) y tres sustancias:

– La sustancia infinita (Dios). Su atributo es la perfección infinita, y por ello no tiene modos.

– El yo pensante. Su atributo es la razón, el pensamiento, es una sustancia imperfecta pero racional, sus modos son el entendimiento, los sentidos, la voluntad, la duda…

– La materia. Es una sustancia imperfecta, cuyo atributo es la extensión y sus modos la figura y el movimiento.

Para probar la existencia de Dios, Descartes recurre a varios argumentos, que expondré y criticaré aquí mismo:

– Argumento ontológico. Todo el mundo tiene en la mente la idea de infinito, la idea de algo con todas las perfecciones, ahora bien como la existencia es una perfección (es más perfecto un objeto real que uno pensado), y Dios tiene todas las perfecciones debe de existir.

La crítica más obvia a esto es darnos cuenta de que la idea de un Dios o varios ha cambiado a través de la historia y, en algunos momentos ni ha llegado a estar, además de que las perfecciones son mesurables (no necesariamente de forma objetiva), mientras que la idea de existencia no lo es: o algo existe o no (en el mundo real, claro, pensar podemos pensar lo que queramos), pero no hay término medio, así que este argumento queda anulado.

– La finitud del yo. Como soy contingente, finito, limitado no he podido crearme a mí mismo, y si lo hubiera hecho me habría dado perfecciones contenidas en la idea de Dios. Así pues, he tenido que ser creado por un ser con todas las perfecciones; Dios.

Basta con conocer la teoría de la evolución para rebatir este argumento.

– El principio de casualidad. La idea de Dios es la de una sustancia infinita, eterna y todopoderosa. Esta idea es causa de todas las demás.

Bien conocida es la teoría del Big-Bang, y aunque pensásemos que Dios es infinito en el tiempo y provocó todo esto ¿Por qué no ha vuelto a actuar?, lo lógico es pensar que no hay ningún Dios y la materia es eterna.

Descartes necesitaba demostrar la idea de Dios (que nosotros ya hemos rebatido) para destruir la hipótesis del genio maligno y tener un fundamento, una garantía para los conocimientos evidentes.

Fin de la exposición de la filosofía de Descartes.

Rene Descartes

Bueno, pues ya que hemos visto la filosofía de Descartes, vamos a comentarla. Yo me considero más empirista que racionalista. Considero la matemática como un instrumento de la física más que como una ciencia independiente, pues al aplicarla al mundo real (que existe, no es un sueño) podemos hallar la verdad, lo que ocurre y el por qué ocurre. Aunque los sentidos nos engañen en algunos casos, si los combinamos entre sí y los manejamos con nuestra capacidad de raciocinio, podemos hallar la verdad. Voy a poneros un sencillo ejemplo de esto.

Descartes usaba como ejemplo de que los sentidos nos engañan el hecho de que si introducimos un objeto en el agua, percibimos que está en otro lugar en vez de en el que verdaderamente está, y como rechazaba todo lo no evidente, decía que los sentidos nos engañaban. Ahora bien, si nosotros pensamos un poco y tocamos el objeto, vemos que, efectivamente, nuestra vista nos engaña, pero si medimos la distancia entre el objeto real y la imagen virtual y la comparamos con la obtenida en otros líquidos podemos establecer un “índice de desviación”, el conocido como índice de refracción. Estableciendo el aire como material de índice 1 y tomándolo como sistema de referencia, ya podemos explicar el porqué los materiales se refractan al introducirlos en un líquido (sí, de una forma algo primitiva, pero efectiva, y con más estudio sobre la luz podríamos llegar a establecer fórmulas una vez tuviésemos claro que se comporta en ocasiones como onda y en otras ocasiones como materia). Y así, infinidad de cosas, mientras que Descartes seguía ignorando el porqué de esto.

El método cartesiano es otra cosa que me gustaría criticar. Bien es cierto que nos ayuda a minimizar fallos, pero avanzamos tan lentamente que no compensa. Es mucho mejor establecer relaciones entre las matemáticas y el mundo real, experimentando con el mundo real a tal fin, además de para cerciorarnos de que las teorías descubiertas por el método matemático son ciertas. Usando este método, podemos trabajar en el campo de la matemática sobre las cosas que no conocemos, y así trabajar en base a ello en otros campos como el de la ingeniería (así, hacemos que la ciencia sirva para más que sólo para conocer), ya comprobaremos cuando podamos todas las teorías, para estar más cerca de las verdades que perseguimos y poder sacar en base a nuestros nuevos descubrimientos otras teorías… y así sucesivamente. Con el método cartesiano, apenas habríamos avanzado, y además, los conocimientos adquiridos no los podríamos aplicar a otras materias distintas de la búsqueda de conocimiento.

La duda metódica si la comparto, pero no totalmente, sólo dudo de lo que no han descubierto o demostrado matemáticamente otros científicos, no parto de la simple duda. Tampoco comparto el proceso de caer y salir del solipsismo, acepto que el mundo existe desde el principio.

Sobre Dios ya he explicado mi opinión; es lógicamente imposible que exista, pero para ahorrarme el reescribirlo y para no ser reiterativo para con los que lo han leído todo, mirad los motivos (algunos, los que anulan los planteamientos cartesianos) en el apartado correspondiente a Dios los que no los hayáis mirado todavía.

Archivo:René Descartes i samtal med Sveriges drottning, Kristina.jpg

En conclusión, no me parece un buen método el de Descartes, hacer que la filosofía gire en torno a eso no me parece bien, es un método en exceso lento que no permite avanzar a un buen ritmo.

pd: si veis algún fallo o laguna grave, decídmelo y así me ayudáis a mejorar el artículo.

Saludos, einoneros.

By: J-Fénix

18 pensamientos en “René Descartes

  1. Wow, me impresionas muchachito! Aunque se supone (igual/seguramente me equivoco) que en algún momento si duda de la existencia de Dios pero luego debe meterlo por eggggs para que le “salve” del genio maligno y dice todo eso de “Dios es perfecto y si es perfecto debe existir porque si no existiera no sería perfecto blablabla etc.” Ya dije que QUIZÁS me equivoco xDDD

    Espero que tu examen del señor René te salga genial, que seguro que si ó.o… Con lo de la existencia de Dios si creo que es una cagada, por suerte Hume se saca de enmedio a Dios y a la metafísica de los… Yo también soy más empirista que racionalista aunque creo que es mejor no pensar mucho en esas cosas, me gusta estudiar a los filósofos pero no les hago mucho caso en lo que dicen (?)… xD

    Me harías un resumen de Kant para mi próximo examen…? Broma -w- xDDD

  2. ¡Gracias! ^^ En mis apuntes decía que Descartes nunca niega la existencia de Dios, yo lo he sacado de ahí, quien sabe…

    De Kant no tengo tiempo para hacer resúmenes xD, que si no lo hacía por aburrimiento/paja mental, pero como tengo un examen de Niestzche el lunes, haré su resumen mañana o pasado.

    pd: sí, me ha salido el examen genial ^^
    pd2: tenemos ya la tienda de camisetas, manda un dibujo o foto a einstaff@gmail.com y te hacemos una a buen precio. Recuerda recordarnos por aquí que nos has mandado el dibujo, que se nos olvida xD

  3. Buen resumen ^^ Solo corregir un par de cosas, a mi parecer:

    1) Efectivamente, Descartes nunca negó la existencia de Dios. De hecho, se considera un filósofo creyente. Pero yo creo que tenía una concepción de Dios muy diferente a la cristiana, en el sentido moral de la palabra sobre todo.
    Pero vaya, a los hechos me remito. No negó nada oficialmente.

    2) Busqué la frase original: “Je pense, donc je suis”. Esto puede significar “cogito ergo sum” o, en español, “pienso luego existo”. Pero por lo visto, según muchos lingüistas y filósofos, la traducción más rigurosa es “porque pienso, existo” o “es así que yo pienso; yo existo”. Esto no quiere decir que pensar implique existir, sino más bien una equivalencia. Es decir, pensar y existir son semejantes, son cosas que implican necesariamente la otra. Por tanto, hablamos de equivalencia y no de implicación unidireccional.

    ¡Buen personaje para hablar!

  4. 1) Sí, por eso la Iglesia prohibió sus libros, porque iban en contra de su concepción de Dios.
    2) Tomo nota. Aunque yo creo que sólo es aplicable al hombre, lo otro existe por otros motivos.

    ¡Habla más por einoo!

  5. Bien, he encontrado algunos fallos que paso a relatar.

    1) Los sentidos nos engañan, por lo tanto hay que dudar de ellos. Una gran prueba de esto es que no nos permite observar la posición de los electrones en un átomo ya que, según el principio de incertidumbre, el observador perjudica al elemento observado. También, racionalmente, se puede saber que lo que vemos es una interpretación que el cerebro hace de la realidad (ejemplo: el color rojo es una onda pero no existe como tal solo lo interpreta el cerebro)

    2) El método si es práctico y no solo para las matemáticas sino para TODO. Además, Descartes obtuvo la geometría analítica utilizando su método además de muchos más conceptos.

    3) Respecto a lo que has dicho textualmente (Es imposible demostrar lógicamente que Dios existe). Esto es mentira ya que la lógica es engañosa. Una muestra es los argumentos lógicos de Sto. Tomás de Aquino.

    A través del sentido común y de la razón si es verdad que es indemostrable la existencia de Dios, pero no de la lógica.

    • Voy a responderte.

      1) Los sentidos en sí claro que nos engañan, pero también debemos tener en cuenta que son herramientas de interpretación de la realidad, por lo que funcionan perfectamente para lo que sirven. Los sentido los considero accesorios del cerebro. Quizá desde tu punto de vista nos engañen, pero no desde el mío.

      2) El método es práctico para todo, sí, pero yo no lo considero como tal por su lentitud.

      3) Los argumentos de Sto. Tomás ya están desmontados. Estoy hablando desde el punto de vista de la actualidad, y claro que no niego que la lógica exista, pero la existencia de Dios sí que la niego.

      • 1) Yo creo también como tú que los sentidos son un complemento a la razón pero no hay que fiarse mucho de ellos. La razón es imprescindible, pero los sentidos son prescindibles aunque nos ayudan.
        Por ejemplo, si Stephen Hawking fuera ciego, sordo y mundo seguiría pensando. Pero si alguien tiene bien los cinco sentidos pero no tiene cerebro, no es nada.

        2) Pero el método puede automatizarse. Además prefiero algo lento y que llegue a cosas a algo rápido y que no llegue a nada (cosiderando por nada cualquier cosa insignificante en relación a descubrimientos muy importantes)

        3)La lógica si existe pero puede ser cierta o mentirosa.

        Por ejemplo,

        a) Todos los hombres son verdes
        b) Juan es hombre
        Conclusión: Juan es verde.

        Este es un ejemplo tipo de los argumentos de Sto. Tomás de Aquino. Son lógicos? Sí. Son razonables? No. Esto es lo que quería añadir.

        – Por cierto Jota, me ha encantada tu artículo ojalá sigas escribiendo más sobre filosofía. Has sintetizado muy bien la filosofía cartesiana.

  6. Gracias ^^. Ahora he entendido mejor lo que querías decir respecto de la lógica. En breve subiré un artículo similar sobre Niestzche.

    • Que bien¡¡¡ Estoy impaciente por verlo…

      Por cierto, me he decidido a escribir un libro sobre mis pensamientos. Ya tengo más o menos todas las ideas y dos o tres páginas. Cuando lo acabe (será en verano como muy pronto) te lo pasaré. Y a ver si acabas tu libro también

  7. ¡Qué idea más buena! Yo creo que también haré una obra parecida, porque acabar lo que tengo entre manos es más complicado, una novela es muy compleja. Podríamos editarlo conjuntamente, porque tenemos ideas en algunos puntos contrapuestas, así nos sería más fácil conseguir la edición y sería un libro muy interesante, además, todavía no he visto un libro en el que se haga esto. Y ya sabes que mi género favorito es el ensayo xD

    Lo que haré como primer proyecto será un poemario, bien con boxi y Fran como a solas. Tengo algunas ideas interesantes.

  8. qqqqqqqqqqqqqqq”””””””””””””””
    abuerriaaaaaa eeeeeeeeeeeeeeeeeejjjjjjjjjjjjjjjjj
    allllllllllllllll diebla con quien escribio esto

  9. No estoy de acuerdo, caballero, y nunca me resisto a defender a alguno de los Cuatro Grandes (Descartes, Santo Tomás, Platón o Aristóteles). Casi todas las críticas que se les hacen (sí, incluso las modernas) se quedan en lo superficial o caen en el absurdo. Voy a ello. Para empezar, dices que el mundo real existe, no es un sueño. ¿Cómo lo sabes? ¿Nunca has tenido un sueño que creyeras real? Sólo te das cuenta cuando despiertas. Toda tu vida podría ser un sueño, ¿cómo sales de eso? Dejando aparte el “porque me pellizco y no me despierto” (podrías soñar que te duele) y “por sentido común” (que no es un razonamiento. Si lo usas, vale, muy bien, pero ya no estamos haciendo filosofía,), puedes decir “la ciencia me lo garantiza” (no tienes ninguna prueba, ya que funciona sólo por teorías. Lo que se tenía por seguro hace diez años ahora es absurdo; los átomos ahora ya no son indivisibles, pasan cosas que la física cuántica no puede explicar, salen teorías como la de cuerdas, la de diez dimensiones, etc, y seguramente en diez años se rían de lo que la ciencia dice ahora) o “estas cayendo en el solipsismo, un error cien veces superado” (vale, muy bien, pero no me rebates nada). En sueños, tus sentidos te engañan y muchas veces no notas nada raro.

    ¿Y cómo sales de ahí? ¿En qué confías? ¿En las matemáticas? Vale, parece que se cumplen siempre, tu lógica te dice que es así, pero la lógica de los locos les parece impecable y les lleva a las conclusiones más peregrinas. Las matemáticas no te sirven, porque no tienes ninguna prueba de que tu lógica funciona. Salvo con una fe en lo que no puedes demostrar mucho más profunda que la religiosa, te quedas estancado.

    Descartes fue el hombre que descubrió cómo se sale de ahí.
    Si dudas de que existes, dudas, luego existes. No puedes dudar que dudas, sería un poco absurdo. Eso ya es algo. Pero sólo demuestra que existe tu mente, porque no dice nada de tu cuerpo. Pero puedes revisar tus pensamientos, descubrir tus ideas. Unas vienen de fuera, de la experiencia… o eso parece. Todavía no sabes si existe. Otras las haces tú. Pero hay otras que no. Tú no has visto “lugar”, ni “tiempo”, pero piensas desde que naces en espacio y tiempo. Tú no has visto “causa”, ni “infinito”, ni “perfecto”, pero piensas así. A esas ideas Descartes las llama innatas. Y entre ellas encuentra la de Dios. Me explico.
    Todo el mundo tiene en la mente la idea de infinito, la idea de algo con todas las perfecciones, identificándolo ya con el Estado Ideal Comunista, la Persona Ideal, la Casa de tus Sueños o una isla en el Pacífico. Pero esas cosas no tienen todas las perfecciones. Si pensamos en algo que las tenga todas, todas (infinitamente bueno, verdadero, bello, sabio, justo, beneficioso, etcétera), llegamos a la conclusión de que tiene que existir. ¿Por qué? Porque existir es una perfección. Si hay algo que sea perfecto, no puede no existir. ¿Qué no hay nada perfecto? Pues entonces, ¿de dónde viene la idea de perfección? ¿Nos la hemos inventado nosotros? No, ya que somos imperfectos (lo sabemos porque dudamos. Un ser perfecto no dudaría, lo conocería todo) y, como un mono no pinta la Mona Lisa, no es posible imaginarse un ser así. Haz la prueba. Imagina un ser completamente perfecto. No puedes. Si piensas en Dios, sólo puedes llegar a un anciano con barba blanca, una especie de nube gaseosa o una luz (yo personalmente prefiero el anciano). No te cabe en la cabeza un ser así. Pero, sin embargo, piensas en perfección, hablas de perfección. Ya que estamos, tampoco puedes pensar realmente en “infinito”. Sólo consigues una especie de túnel muy largo o un ocho tumbado. ¿Y un círculo? ¿No es infinito? Sí, si le das infinitas vueltas, pero eso tampoco puedes imaginarlo. ¿Cómo es posible pensar en eso? No hay respuesta.
    Descartes razona que te lo tiene que haber dado algo más perfecto que tú. Y así llega a lo más perfecto. Puedes pensar que el que te lo ha dado es más perfecto que tú, pero no necesariamente el ser más perfecto. Vale. ¿Y cómo le llegó a él la idea de “lo más perfecto”?
    Así que tenemos al “ser más perfecto”, que tiene que existir. Dejémonos de historias y llamémosle Dios, para acortar. Puedes tener tus dudas en lo personal, pero si hablas de metafísica, de Razón, Dios existe. Pasemos a la siguiente cuestión. ¿De dónde sale todo lo que existe? ¿De dónde he salido yo? “Del mono” o “de mi padre y de mi madre”. Ya, demuestra eso (no te lo tomes como algo personal). Estamos en filosofía, tienes que demostrar las cosas. Antes de que me lances a la cara tus pruebas genéticas (que no demuestran nada, ¿o no has visto El Show de Truman? No sabes si estás soñando), piénsalo un minuto. ¿De dónde viene todo lo que existe? Del Big Bang, me dices. ¿Y este? Pues de otro, y este de otro, y así. Ya, pero ocurre que si hubiera una serie infinita de Big Bangs, nunca llegaría el día de hoy. El mismo tiempo hay desde el 4 de julio de 1776 hasta hoy que desde hoy hasta ese día. El mismo tiempo hay del infinito a hoy que de hoy al infinito, es decir, infinito (por definición, infinito es lo que nunca termina.) Si el principio nunca fue, hoy nunca es y mañana nunca será. Si fue hace infinito, hoy llegará dentro de infinitos años (y, como son infinitos, no puedes decir nunca “ya ha llegado”) y mañana no quiero ni pensarlo. No es posible una serie infinita de causas. Tiene que haber un principio. ¿Y Dios? Pues una perfección es la eternidad, es decir, estar fuera del tiempo, así que decir “tiempo” y decir “Dios” (o “ser más perfecto”) es como aplicar a “espíritu” el “dolor de garganta” o a “célula” la “angustia psicológica”, no tiene sentido. Un ser (algo que es) tiene que haber creado la materia y la energía, es decir, el Universo. ¿Puedes ser tú ese ser? No, eres imperfecto. Sólo puede el ser más perfecto. ¿Por qué no ha vuelto a actuar? No es argumento, no sabes si ha vuelto a actuar (que tú no lo veas significa más bien poco en filosofía). Y si sólo el ser más perfecto puede haber creado lo que existe, y existe al menos una cosa (tú mismo)…
    Y ahora, ¿cómo sabe Descartes que existe la realidad?
    Pues muy fácil. Imagínate por un momento que la gente a la que quieres realmente no existe, que nada a tu alrededor existe. Si Dios es perfecto, no puede hacerte eso, sería dejarte sin posibilidades de existir. Hasta el dolor y la muerte son mejores que la no existencia (porque lo que existe es mejor que lo que no existe. Un seiscientos sin gasolina, pero real, es mejor que un Ferrari imaginario. ¿Cuál preferirías tener?), así que Dios garantiza que el mundo existe. Este es el pensamiento de Descartes, en síntesis.

    Por tanto, encuentro estos errores:
    – Es cierto que el método de Descartes es lento. También es el único en el que estás 100% seguro de su certeza. Y si no, rebate el “pienso, luego existo”.
    – Los escritos de Descartes fueron censurados después de su muerte porque algunos los reivindicaron para defender ciertos ideales, pero Descartes se consideró siempre católico y cristiano y pensó que el Dios que había descubierto era el católico y cristiano. Lo dice él mismo.
    – Los argumentos de Santo Tomás sólo están desmontados si niegas que existan causas y efectos, como Hume, cosa en la que seguramente no crees, porque si no no verías relación entre subir un texto a Internet y que ese texto sea leído por otros. La lógica de la actualidad ahora m,ismo se dedica sobre todo a estudiar los problemas del lenguaje en relación al conocimiento o salirse por la tangente como con el “número infinito de universos” como alternativa a que todo venga de Dios. Realmente, es muy difícil demostrar que Dios no existe. No conozco a nadie que lo haya conseguido.
    Un saludo,
    Dante

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