El piso y esa cosa llamada hentai

Bueno, pues aquí estoy de nuevo, espero escribir al menos un artículo por semana.^^

A lo que iba, que me desvarío, pues resulta que ayer me fui al piso como cualquier día normal, allí a jugar a las yugi (sólo pude jugar un duelo), al warhammer (que al final no pudo ser), viciar con la wii (pero no tanto como unos que yo me sé, por cierto, tampoco pude jugar a la wii), jugar al señor oscuro o al munchkin (que tampoco pude) y un largo etcétera.

Ayer había la típica situación de siempre en el piso; gente jugando con las psp, Juan a picos con Inma (que vamos, no sé yo porqué no se lian ya, que ya llevan medio año a pico limpio) , yo sin poder acabar el duelo con Nacho, la gente diciendo de jugar a la play3 o la wii, pero nadie jugaba, las ventanas cerradas a cal y canto para que si pasaban los padres de Inma no viesen que había nadie en el piso y creyesen que estaba vacío, por cierto, ya empieza a tocar los huevos estar desde un poco antes del verano con las ventanas cerradas a cal y canto, iluminados por la triste luz de una bombilla de bajo consumo, que por la noche está bien, pero de día… ¡Joder!

Bueno, que me voy de la lengua. Resulta que detecté una pario de Star Wars en la mesa, me deslicé sibilinamente hacia ella, la cogí y me puse a leerla, ya que había llegado Jorge y cuando alguien llega al piso, no sé que pasa que todo se alborota momentáneamente, por un intenso minuto, y es imposible seguir una partida de lo que sea. Acabé de leer el cómic, con cierto dolor de cabeza debido a la maldita luz, y reparé en un tomo bien gordo de los Fuzztoons en sus andanzas por la Tierra a Medias y Mordenheim que había traído Alberto (Alberto y Paula llegaron mientras estaba leyendo la parodia de Star Wars); así que me zambullí de lleno en las páginas de los Fuzztoons, no obstante, a los cinco minutos, Jorge dijo de ir a su casa a por el Buzz (al que por cierto no jugué) y fuimos, cuando volví al piso, pasamos a la salita de la play, y empezaron a viciarse los que cogieron el mando, yo mientras estaba ensimismado en los Fuzztoons y preguntándome donde se consiguen los pompets, que yo quiero uno. En todo esto, me fijé en una revista, tamaño manga, que Paula había traído. Era una revista de hentai, y me pregunté por qué a los individuos zanahóricos les gustan tanto esas cosas, así que acabé con los Fuzztoons y me puse a investigar.

Vaya, vaya, y ahora entiendo por qué le gusta tanto a nuestro individuo zanahórico… ¡Es la mejor revista de humor (aunque el humor venga mezclado con porno) que veo nunca! Se nota que el autor ha hecho el hentai para hacer porno, pero se le ha escapado bastante humor, ahora trataré de explicaros como pueda la cuestión. Los que sean capillitas o les escandalice ver dibujos esquemáticos porno, que cierren los ojos o vean otro artículo. La primera explicación no requiere dibujos y es simplemente que ,cuando se le acaban las páginas reservadas para ese hentai en particular y están todavía ahí dale que te pego, dicen ¡Córrete ya, que se nos acaban las páginas! El resto, miradlas vosotros mismos, y judgad, si los hentai no son de risa. XDD

 

Bueno aquí podeis ver (esquematizado) lo que yo vi ayer, pero nada como verlo en persona y descojonarse bien, es de risa, la autoconsolación que hacen los japos poniéndoles a los personajes esas cacho vergas y esas cacho tetas, especial mención también a unos hentais de sadomaso que salían en la revista, salía sólo la portada, como anunciándolo, y salían las piernas de una casi despellejadas, con sangre, arañazos… se nota que el japo pervertido en cuetión es fan del gore…

Bueno, en resumen, el que considere el artículo una cutrada, o que es muy fuerte, que hiere sensibilidad, etc, etc… que no lo mire. Os aconsejo ver algo de hentai, ¡ Es la versión porno-japo de los vídeos de familia!

Hazzzta otra, J.

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